Este es el testimonio de nuestro hermano Wilmer Liendo, este hombre narra que tubo el privilegio de que Jesús le diera otra oportunidad después de morir por muchas horas, a causa de un disparo en la cabeza, el cual le produjo la muerte, pero fue devuelto a la vida con el compromiso de testificar la palabra de Dios. También habla de los milagros que recibió de parte del señor Y las demás señales en su vida.
Incredulidad de Tomás
Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.
Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.(Juan 20:24-29)
Y estas señales seguirán a los que creen (Marcos 16:17-20)
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Wilmer Liendo
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